
Las ideas también arden
Cada marzo, el fuego transforma nuestras ciudades
La arquitectura también empieza así
Antes de existir un edificio, hay algo invisible: una idea.
- Un pensamiento.
- Un trazo.
- Una conexión entre muchas posibilidades.
La instalación de hilo rojo que hemos creado en nuestro espacio representa ese momento invisible del proceso creativo.
Miles de líneas que se cruzan, se tensan y se conectan.
El hilo rojo
El rojo no es casual.
Es el color del fuego.
El color de las Fallas.
El color de la energía que transforma.
Cada hilo representa:
- Una idea
- Una conversación
- Un boceto
- Un error
- Una decisión
Hasta que, entre todos, construyen algo nuevo.
Una instalación efímera
Esta pieza desaparecerá. Igual que las Fallas desaparecen cada 19 de marzo. Pero lo importante no es cuánto dura. Es la experiencia que genera mientras existe.
Una inspiración artística
Para esta instalación nos hemos inspirado en el trabajo de la artista japonesa Chiharu Shiota, conocida internacionalmente por sus instalaciones realizadas con miles de hilos que invaden el espacio y lo transforman.
En sus obras, el hilo representa conexiones invisibles: recuerdos, pensamientos, caminos que se cruzan.
Nos interesaba especialmente esa idea.
Porque la arquitectura también nace así.
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